La vitamina C es un excelente eliminador de radicales de oxígeno libres. Actúa como un donante de electrones para minimizar el daño de los radicales libres, mantiene la actividad del glutatión (un antioxidante endógeno), y recicla vitamina E oxidada para su reutilización por parte de las células.

La vitamina C se encuentra en grandes cantidades en los glóbulos blancos, en el ojo y en el tejido pulmonar, dónde sus efectos antioxidantes son críticos para la defensa frente a radicales libres producidos por el entorno hostil.

vitamina C en deportistas

La información sobre la vitamina C en atletas es escasa. Los pocos estudios publicados sugieren que el entrenamiento no tiene unos efectos especialmente negativos en la disminución de vitamina C en deportistas. Es  muy poco probable que un atleta tenga un nivel de vitamina C insuficiente, a menos que excluyan de la dieta frutas cítricas, zumos de frutas y verduras.

¿Cómo afecta el estado de vitamina C al rendimiento deportivo?

Las otras funciones en las que la vitamina C puede afectar al rendimiento o influenciar en la capacidad del atleta para realizar ejercicio son la función inmune y la síntesis de compuestos celulares esenciales, como por ejemplo carnitina y adrenalina. Su papel en la curación de heridas, reparación de los huesos y reducción de la gravedad del resfriado común, puede tener repercusiones sobre los deportistas. Teoricamente, un nivel de vitamina C empobrecido podría afectar a estas funciones.

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¿Qué dicen los estudios científicos sobre la suplementación con vitamina C?

La mayoría de estudios no han mostrado un efecto cuantificable en el rendimiento, incluyendo el umbral de lactato y consumo de oxígeno del corazón. Sin embargo en ninguno de estos estudios el atleta se encontraba previamente en un estado bajo de vitamina C. No obstante, el uso o abuso de suplementos de vitamina C para prevenir el resfriado común no se puede ignorar en atletas que son más susceptibles a infecciones respiratorias del tracto superior.

Algunas investigaciones han demostrado un efecto moderado favorable de suplementación con vitamina C en atletas que realizar ejercicios de alta intensidad reduciendo el riesgo de contraer enfermedades respitarorias.

Por otro lado, el uso continuado de suplementos de vitamina C puede provocar efectos adversos. Dosis mayores a 1000 mg al día de vitamina C pueden interferir en el sistema de defensa antioxidante en vez de protegerlo y potencialmente puede inhibir la adaptación celular al ejercicio, un efecto habitual como respuesta al entrenamiento. Aunque se necesitan más estudios para comprobar este efecto.