Existen principalmente tres sustancias cuyo consumo se relaciona con un efecto positivo o negativo sobre la hidratación antes y durante el ejercicio: cafeína, creatina y glicerol. A continuación os mostramos las cuestiones que se han arrojado sobre estos suplementos en relación con la hidratación de los deportistas.

hidratación

¿La cafeína puede provocar deshidratación?

La cafeína está reconocida como un diurético, por lo que en ocasiones se recomienda evitar su consumo especialmente antes y durante el ejercicio. Sin embargo, los estudios más recientes en los que se han utilizado dosis menores a 300 mg muestran que su consumo no promueve la deshidratación tanto en reposo como durante el ejercicio. Actualmente, no existen evidencias para restringir su consumo en dosis menores a 300 mg.

Los geles energéticos suelen contener entre 25 y 60 mg de cafeína, por lo que no existe ningún peligro de deshidratación con su consumo si no se superan los 300 mg de cafeína.

¿El glicerol puede incrementar la retención de líquidos?

El glicerol es un agente hiperhidratante que en ocasiones se utiliza antes de una competición. Es capaz de aumentar el almacenamiento orgánico de agua y en ciertas condiciones puede proteger del estrés producido por el calor. Una dosis alta de glicerol tendría que ser ingerida junto con cantidades de agua muy grandes.

Existen estudios que demuestran sus efectos beneficiosos sobre el rendimiento deportivo, sin embargo, su consumo es poco práctico ya que puede provocar efectos secundarios. Los dolores de cabeza son muy comunes. Por estos motivos, la hiperhidratación con glicerol no se suele utilizar como una estrategía útil.

¿Puede la creatina afectar a la hidratación?

La creatina es un suplemento ampliamente usado por deportistas de fuerza o cuyo objetivo es ganar masa muscular. El consumo de creatina aumenta la masa corporal almacenando el agua en el espacio intracelular. Por esto se piensa que el agua se extrae del espacio vascular (vasos sanguíneos), y el consumo de creatina debería restringirse.

Sin embargo, no existen evidencias de que la ingestión de creatina en dosis normales aumente el estrés por calor o afecte negativamente en el rendimiento del atleta en condiciones climatológicas cálidas. Por lo tanto, no tiene ningún fundamento restringir la ingesta de creatina.