Una adecuada pauta de hidratación es el elemento más relevante en el rendimiento deportivo en deportes de resistencia, como ciclismo, running, trail, o triatlón. En este artículo hacemos una pequeña incursión en dos factores que pueden pasar desapercibidos para un atleta, pero que tienen una capacidad de influencia muy significativa en la hidratación y rendimiento deportivo: el sabor y la temperatura de las bebidas deportivas.

Sabor y temperatura de las bebidas deportivas

¿El sabor de las bebidas isotónicas es importante?

El sabor de las bebidas deportivas es un factor que influye en el consumo de líquidos y por tanto en la hidratación. Puesto que la sed es no es un mecanismo que estimule una rutina de beber hasta que no se padece un cierto grado de deshidratación, la ausencia de un impulso a beber se refleja en las pequeñas cantidades de fluidos que se consumen durante el ejercicio.

Cualquier mecanismo que estimule una conducta de beber es ventajoso y un sabor agradable es claramente importante. Añadir un buen sabor a las bebidas isotónicas ha demostrado aumentar el consumo de líquidos  en ejercicios de larga duración.

La sed no estimula la rutina de beber hasta que existe cierta deshidratación. Click Para Twittear

Puesto que se necesita añadir electrolitos a las bebidas para maximizar el efecto de rehidratación existen problemas en el sabor que influyen en su formulación. Cuando las pérdidas de electrolitos a través del sudor son elevadas, la reposición de sales por medio de bebidas isotónicas con alto contenido en sodio puede resultar en una bebida desagradable, aunque se puede mejorar hasta cierto grado sustituyendo otros aniones del cloruro.

Sin embargo, se puede añadir una variedad enorme de carbohidratos con distintos sabores. La incorporación de carbohidratos tiene un impacto mayor en el sabor y sensación en la boca.

¿Cómo afecta la temperatura de las bebidas al rendimiento?

Del mismo modo que el sabor afecta a la pauta de hidratación, la temperatura a la cual se consumen las bebidas también tiene implicaciones en el rendimiento del ejercicio. Cuando se consumen bebidas frías, se necesita calor añadido para aumentar su temperatura hasta la temperatura corporal. Si el volumen de fluidos consumidos y la diferencia de temperatura son grandes, se puede producir un descenso apreciable en la temperatura corporal.

Existen evidencias emergentes que el consumo de bebidas frías en ambientes cálidos pueden aumentar el rendimiento deportivo, puesto que atenúan el aumento de la temperatura corporal. El tiempo hasta la fatiga en un ambiente caluroso y húmedo se incrementa con el consumo de bebidas frías durante el ejercicio de resistencia.

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