En artículos anteriores hemos visto qué son los electrolitos y los efectos que produce su pérdida durante el ejercicio de larga duración. Es este post vamos a hablar de cómo reponer esta pérdida antes, durante y después del ejercicio para complementar la información y que tengáis en vuestra mano toda la información necesaria para estar bien hidratados.

Fuentes de electrolitos

La dieta es la mayor fuente de electrolitos, aportando los alimentos las cantidades necesarias para llevar una vida normal. Es más, algunos electrolitos, especialmente el sodio, se consumen frecuentemente en exceso respecto a la cantidad recomendada.

Los deportistas de resistencia a menudo buscan algún suplemento de sales para reemplazar los electrolitos perdidos en el sudor. El consumo de estos suplementos está justificado cuando la cantidad de electrolitos que se necesita reponer durante o después de una sesión de ejercicio no se puede obtener fácilmente de alimentos, lo que sucede habitualmente cuando se entrena durante varias horas en condiciones de humedad y calor.

La reposición de electrolitos en deportes de resistencia

Consumo de suplementos de sales

El cuerpo normalmente conserva suficiente sodio y cloruro extracelular a través de la reabsorción por los riñones a medida que se necesita, para mantener el equilibrio de sodio y agua en el cuerpo. Sin embargo, después de determinadas actividades físicas, las pérdidas de líquidos, fundamentalmente de sudor, son grandes, y este déficit de sales generalmente necesita reemplazarse. La mejor manera es durante y después del ejercicio, para por un lado no perder rendimiento y mantenerse hidratado, y por otro reponer las pérdidas y mejorar el proceso de recuperación después del ejercicio.

Además, la presencia de cantidades moderadas de sodio y otros electrolitos en las bebidas deportivas y los suplementos de sales, puede aumentar el consumo voluntario de líquidos y potenciar la retención de fluidos, lo que facilita enormemente el objetivo de una buena hidratación.

Hiponatremia

El consumo excesivo de agua o de bebidas bajas en sodio durante un periodo corto de tiempo puede llevar a una sobrecarga de agua, que se conoce como hiponatremia. La hiponatremia relacionada con el ejercicio suele indicar un exceso de agua en todo el cuerpo en comparación con la cantidad de sodio intercambiable en el organismo.

Una hiponatremia severa puede conducir a consecuencias fatales, puesto que una disminución significativa en la concentración de sodio en el plasma puede llevar a que el cerebro se inflame y se altere el estado mental, convulsiones, dificultad respiratoria, coma o incluso la muerte.

Una hiponatremia menos severa relacionada con el ejercicio puede causar nauseas, vómitos, y dolor de cabeza. La hiponatremia predomina en atletas inexpertos que tienen bajas tasas de sudoración y muchas oportunidades de beber líquidos en competiciones de resistencia. Esta situación clínica generalmente necesita ser tratada mediante suero fisiológico intravenoso.

Si tenéis alguna pregunta o aportación que hacer al post os animamos a participar a través de los comentarios.

Foto | Victory Endurance