Las demandas energéticas de una persona deportista en su vida normal son muy parecidas a las de una persona sendentaria. Las personas que practican deporte pueden ver sus necesidades aumentadas en función de la intensidad, duración, forma física y masa muscular.

Gasto energético diario de una persona normal

Los requerimientos energéticos están determinados principalmente por el gasto metabólico basal, siendo este del orden de las 1700kcal/día en una persona sana de unos 70kg de peso. A esto habría que añadir el coste energético derivado de la ingesta, digestión, absorción y asimilación de los alimentos, que sería entre un 10 – 12 % del gasto energético diario, y las actividades de la vida diaria, que supondrían unas 400 – 600 kcal adicionales.

Nutrientes en la vida diaria de una persona normal

Los nutrientes capaces de suministrar la energía que necesita una persona para la vida diaria, incluida la relacionada con el entrenamiento deportivo, son los hidratos de carbono, los lípidos y las proteínas.

Todos los nutrientes aportan energía a las personas. Sin embargo las proteínas no pueden ser sustituidas por los hidratos de carbono o los lípidos en sus funcionas plásticas y estructurales.  Hay que recordar también que el exceso de glucosa se puede convertir en ácidos grasos y acumularse en forma de grasas, pero el proceso inverso, es decir la conversión de ácidos grasos en glucosa es bioquímicamente imposible. Es por ello que los nutrientes se tienen que consumir siguiendo unas determinadas proporciones.

Teniendo en cuenta las consideraciones anteriores, es recomendable combinar la ingesta de los distintos nutrientes de carácter energético de la siguiente manera:

    • 50 – 60 % de hidratos de carbono, de los cuáles no más del 10% debe ser aportado por azúcares.
    • 25 – 35 % de lípidos.
    • 12 – 15 % de proteínas.

¿Qué aporte extra de energía necesita un deportista?

La cantidad de energía que requiere un deportista durante su entrenamiento depende de la intensidad y duración del esfuerzo, de la masa muscular utilizada en cada caso y de la forma física en que se encuentre.

recomendaciones dietéticas para un deportista

La proporción entre los distintos componentes de la dieta debe adaptarse, en cada caso, a los requerimientos del deportista en función del volumen de la carga de trabajo y el tipo de esfuerzo realizado (fuerza, velocidad, resistencia, agilidad, aspectos tácticos) de tal manera que se logre una relación óptima entre los distintos componentes nutricionales.