La L-arginina es un aminoácido esencial que tiene varias funciones metabólicas, como la participación en el transporte, transformación y la excreción de nitrógeno, la síntesis de urea, y como sustrato en la síntesis de creatina y óxido nítrico.

L-arginina y deporte

¿Cuáles son los efectos de la arginina sobre el ejercicio?

Aunque la infusión de L-arginina tiene efectos sobre la presión arterial, frecuencia cardíaca y el flujo de sanguíneo en reposo, varios estudios han demostrado que tiene poco efecto sobre la dinámica de la sangre durante ejercicio en los seres humanos. Sin embargo, existen estudios que muestran que una infusión de L-arginina aumenta la producción de óxido nítrico, lo que provoca un aumento de la captación de glucosa muscular.

También se ha observado que la L-arginina es capaz de incrementar la captación hepática de glucosa, así como una disminución de la movilización de las grasas. Es decir aumentar la disponibilidad de la glucosa durante la práctica deportiva como fuente de energía en detrimento de los ácidos grasos.

En la actualidad, es necesario determinar si la administración de suplementos de arginina, al igual que ocurría con la infusión, aumenta la disposición de glucosa durante el ejercicio. Lamentablemente, los estudios realizados hasta la fecha que tratan la administración de suplementos orales de L-arginina, se han realizado en combinación con otros metabolitos o sales, lo que hace muy complejo la interpretación de los resultados, ya que no es posible aislar el efecto de la L-arginina del resto de las sustancias.

Suplementación puntual con arginina

Los estudios sobre la ingestión de 20g de sal de L-arginina glutamato antes de realizar ejercicio a una intensidad alta, señalan que se produce una importante atenuación de los niveles plasmáticos de amoniaco tras 60 minutos de ejercicio. Estos resultados sugieren que la suplementación con L-arginina puede disminuir el desequilibrio energético muscular que se produce durante el ejercicio.

Suplementación a largo plazo con arginina

Los resultados de la administración durante un tiempo prolongado con suplementos de L-arginina para aumentar la capacidad aeróbica durante el ejercicio han sido contradictorios. Pero parece ser que la suplementación crónica con L-arginina mejora capacidad de ejercicio en pacientes con alteraciones cardiovasculares como insuficiencia cardíaca congestiva, angina de pecho estable, e hipertensión pulmonar. En los que se han observado menores niveles  de frecuencia cardiaca y concentración de lactato en plasma.

Según un estudio realizado por Campbell y colaboradores en el que examinaron el efecto de 8 semanas de suplementación oral con L-arginina observaron una importante mejora en los test de fuerza y anaeróbicos.

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