La exposición puntual a grandes altitudes provoca un incremento en la glucosa en sangre como combustible durante el reposo y el ejercicio. Este incremento en la utilización de la glucosa durante el ejercicio no viene acompañado con una disminución simultánea del uso en el glucógeno muscular, sino que se reduce la dependencia sobre la grasa como sustrato. Curiosamente, después de una exposición crónica a entrenamientos en altura se aumenta la disponibilidad de glucosa sanguínea, en lugar de atenuarse y volver a su estado normal. En este artículo vamos a exponer las principales características de la nutrición para entrenamiento en altura.

El entrenamiento en altura aumenta la disponibilidad de glucosa incluso después de volver. Click Para Twittear

Dependencia de carbohidratos en entrenamientos en altura

La oxidación de carbohidratos se incrementa notablemente en altura por lo que los atletas se enfrentan a un desafío único, sobretodo aquellos que están expuestos a este entorno durante varios días o semanas. Las reservas de hidratos de carbono endógenos (los carbohidratos de los que disponemos en nuestro organismo) son limitadas y por ello se tiene una gran dependencia sobre los carbohidratos exógenos (los carbohidratos que provienen de la dieta) durante el ejercicio. A medida que los atletas se aclimatizan a la altitud, la capacidad de trabajo se incrementa y por tanto la dependencia sobre los hidratos de carbono se incrementa.

nutrición para entrenamientos en altura

Necesidades energéticas

La tasa metabólica basal (TMB) se incrementa a grandes altitudes. Este incremento puede llegar hasta el 28% en comparación con mediciones al nivel del mar. Es muy probables que este aumento de la TMB se produzca por un consumo de energía insuficiente. Cuando se mantiene el peso corporal durante una estancia en altura el aumento del TMB es del 7%, de lo que se deduce que existe una relación entre la TMB y el balance energético.

Parece ser que el consumo energético en altura debería ser mayor a pesar de que el apetito desaparezca, y puesto que la oxidación de la glucosa sanguínea aumenta durante el entrenamiento en altura, se debería consumir una dieta rica de hidratos de carbono. Se piensa que dietas ricas en carbohidratos reducen los síntomas del mal de altura en comparación con dietas mixtas.

Hidratación en altura

Uno de los efectos más significativos de la exposición a la altura es la reducción del volumen de agua corporal y plasmático. Esta pérdida de fluidos y la consiguiente hemoconcentración (aumento de los glóbulos rojos) aumenta la capacidad de transporte de oxígeno. Además puesto que el aire en altura es seco y frío, se pierde agua en el entorno a través de la respiración.

El entrenamiento en altura aumenta la capacidad de transporte de oxígeno. Click Para Twittear

Las necesidades de líquidos en reposo y durante el ejercicio se incrementan en entrenamientos en altura. Puesto que las demandas de carbohidratos también se incrementan sería lógico consumir bebidas deportivas cuando nos exponemos a grandes altitudes. Además el contenido en sales de las bebidas isotónicas mantiene el impulso de beber, minimiza las pérdidas de fluidos a través del sudor y la orina y mantiene el espacio del fluido extracelular.

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Imagen | Ryan Smith