Las castañas, a diferencia de otros frutos secos y semillas, son relativamente bajas en calorías y contienen menos grasa, pero son ricas en minerales, vitaminas y fitonutrientes* que benefician a la salud. Casi la mitad de su composición son hidratos de carbono, lo que las convierte en un alimento energético ideal para combatir el frío del otoño.

castañas

Las principales propiedades nutricionales son:

  • Contienen grandes cantidades de manganeso, cobre y potasio.
  • Son ricas en almidón como la batata, el maíz dulce y las patatas.
  • El fósforo, magnesio, hierro, zinc y calcio están presentes en cantidades pequeñas.
  • Son una fuente significativa de vitamina C.
  • Proporcionan diversos nutrientes como la vitamina B6, ácido fólico, tiamina, riboflavina, vitamina K, niacina y ácido pantoténico.
  • La proteína de la castaña es de muy alta calidad, comparable con los huevos y es fácilmente asimilable por el cuerpo humano.
  • Son ricas en fibra.

¿Ahora, con el frío, no os apetecen unas castañas asadas?

La receta tradicional es sumamente fácil, como veréis no tiene ningún misterio. Para asar estos frutos secos tenéis que hacer una pequeña incisión en la cáscara de cada una de ellas, y de esta forma se cocinará bien por dentro. Podéis usar un cuchillo o incluso un martillo para hacerlo. Con el horno precalentado a 200º, hornear durante 20-25 minutos, y finalmente disfrutar de su delicioso sabor.

Al comprar castañas es importante tener en cuenta que la piel esté brillante, y para conservarlas en casa, guardarlas en un lugar fresco y seco.

*sustancias químicas presentes en las plantas, responsables de darles color, sabor, protegerlas de los rayos ultravioletas, ayudarlas a combatir las infecciones bacterianas, virales y micóticas.