La viagra, la píldora contra la disfunción eréctil masculina que en Marzo cumplió 15 años de vida, definida por muchos médicos y pacientes como uno de los grandes inventos de finales del siglo XX. El descubrimiento de la viagra fue completamente producto de la casualidad. La compañía farmacéutica Pfizer descubrió el medicamento cuando trabajaba en un tratamiento para combatir la hipertensión y los problemas cardíacos. En aquellos experimentos se descubrió que el citrato de sildenafilo (viagra) es un potente vasodilatador que incrementa el flujo de sangre en el interior del pene, causando una erección.

viagra

Las reducciones en la función del músculo esquelético se producen con el envejecimiento, con el reposo en cama o diversas enfermedades como el cáncer, distrofia muscular e insuficiencia cardíaca. Sin embargo, no existen terapias farmacológicas aceptados para mejorar la función del músculo esquelético deteriorado. Según un reciente estudio publicado en la revista Clinical and Translation Science la administración diaria a corto plazo de viagra aumenta la síntesis de proteínas y reduce la fatiga en el músculo esquelético. Estos hallazgos sugieren que la viagra representa una terapia farmacológica viable para mejorar la función muscular.

Quién nos iba ha decir que la viagra se puede catalogar como un recuperador muscular. Ya sabéis, después de una maratón, una marcha de ciclismo, un triatlon o cualquier entrenamiento exigente para recuperar una pastilla azul, jejeje. Más vale estar en compañía de tu pareja y evitar lugares públicos 🙂

Esperemos en un futuro no ver la viagra en tiendas de suplementos deportivos.