La lactosa es un azúcar que se encuentra en la leche y derivados lácteos, que se metaboliza gracias a la enzima lactasa, presente en las vellosidades intestinales. La intolerancia a la lactosa se manifiesta en aquellas personas cuyo organismo no es capaz de producir suficiente cantidad de lactasa, e incluso en algunos casos no se produce esta enzima. El objetivo de este artículo es mostrar una visión general de esta afección y de cómo puede afectar a los deportistas de resistencia.

Efectos de la intolerancia a la lactosa

Cuando no se dispone de la enzima lactasa para metabolizar la lactosa, se pueden reproducir algunos síntomas entre media hora hasta 2 horas después de haber ingerido los lácteos. Los más frecuentes son los siguientes:

  • Distensión y dolor abdominal.
  • Gases.
  • Diarrea.
  • Nauseas.
  • Erupciones cutáneas.

Tipos de intolerancia a la lactosa

La intolerancia a la lactosa puede deberse a distintos motivos, algunos de ellos genéticos y ligados a la raza o pueblo étnico al que se pertenece. Los tipos de intolerancia son:

  • Permanente: es genética y hereditaria, manifestándose en la edad adulta con frecuencia. 
  • Temporal o permanente: es debida a patologías o situaciones que afectan a la producción de la enzima lactasa, como por ejemplo infecciones gastrointestinales, el consumo de determinados medicamentos e incluso la malnutrición.
  • Congénita a la lactasa: impide la producción de la lactasa, es genética y está presente desde el nacimiento o a una edad muy temprana. Se encuentra muy ligada a la raza o lugar en el que se nazca.

Alimentos con lactosa y alimentos sin lactosa

Los lácteos y derivados, a no ser que hayan sufrido procesos de eliminación de la lactosa, contienen este azúcar. Algunos alimentos que contienen lactosa son: leche, queso, nata, mantequilla, pan de molde, pastelería industrial, helados, batidos de frutas, batidos de chocolate y en general cualquier alimento que contenga entre sus ingredientes la leche o algún derivado.

Algunos de los alimentos que una persona intolerante a la lactosa puede consumir con total tranquilidad son: frutas, frutos secos, verduras, hortalizas, legumbres, pescados, carnes, huevos, especias, y demás alimentos en los que el fabricante especifique inequívocamente que no contienen el azúcar de la leche.

Mapa de intolerancia a la lactosa

Como hemos comentado antes, la intolerancia a la lactosa puede estar ligada a la raza y o pueblo étnico al que se pertenecza, ya que al ser en ocasiones genética hay más posibilidades de padecerla. Como podemos ver en este artículo que publicó la revista Nature, solamente el 35% de la población mundial sería capaz de sintetizar sin problemas la lactosa a partir de los 7 – 8 años. Esto es debido en parte a una mutación genética ocurrida entre Europa y Asia hace no demasiado tiempo.

En este mapa de la misma publicación podéis ver el porcentaje de la población adulta que puede beber leche a lo largo del mundo. En él se aprecian las notables diferencias entre territorios en Europa y Asia.

mapa de la intolerancia a la lactosa de la revista Nature

La intolerancia a la lactosa y los suplementos deportivos

La comunidad deportiva no es ajena a esta afección y son muchos los deportistas que deben cuidar su alimentación para evitar consumir lactosa. Pero además de prestar atención a su alimentación diaria es necesario también elegir los suplementos deportivos sin lactosa, puesto que algunos de estos pueden contener este azúcar, especialmente aquellos ricos en proteína de suero de la leche (proteína Whey) como por ejemplo una amplia gama de recuperadores musculares.

Es por esto que las marcas de nutrición deportiva, cada vez más, son sensibles a estas y otras intolerancias e incluyen en sus catálogos de suplementos deportivos alternativas para los deportistas con necesidades especiales.

Si tienes dudas sobre algún suplemento que quieras tomar o quieres aportar más información te animamos a participar a través de los comentarios.

Fuentes | Nature, Wikipedia