El consumo de hidratos de carbono durante el ejercicio de larga duración o resistencia, además de aportar los nutrientes necesarios para la práctica deportiva,  puede mejorar el rendimiento del atleta.

Las bebidas deportivas cumplen dos necesidades fisiológicas muy importantes para el deportista de resistencia:

  • Reponer los líquidos y las sales minerales.
  • Proporcionar energía durante el entrenamiento o competición.

Entrenar la nutrición para cada deportista

El día de la competición el atleta debe aplicar todo lo aprendido durante los entrenamientos. Para ello lo ideal es anticiparse en los entrenamientos a cualquier escenario de hidratación y de aporte de combustible, como por ejemplo entrenando con las condiciones climatológicas previstas para el día de la carrera.

Se debe entrenar consumiendo los suplementos deportivos que se va a ingerir el día de la competición, con el objetivo de hallar el nivel de tolerancia a la hidratación y nutrición de cada deportista. Las bebidas deportivas, geles, barritas energéticas y el agua son los elementos más comunes para obtener la hidratación y energía durante los entrenamientos y competiciones.

El consumo de líquido y electrolitos depende de la tasa de sudoración individual de cada deportista. Las investigaciones evidencian que el nivel de sudoración, hidratación y nutrición, y su tolerancia durante el ejercicio son particulares a las características de cada individuo. Existe una cantidad óptima de consumo de líquidos e hidratos de carbono que pueden mejorar el rendimiento deportivo, aunque una cantidad excesiva puede causar problemas gastrointestinales y una disminución del rendimiento.

Calcular la pérdida de líquidos y el consumo óptimo de hidratos de carbono

Puesto que cada atleta tiene su propio punto de inflexión, sería ideal encontrar el equilibrio único y óptimo que necesita para maximizar su rendimiento deportivo. Por lo tanto, en meses y semanas previas a una competición de resistencia, los atletas deberían registrar su tasa de sudoración y su tolerancia a la hidratación y nutrición durante las sesiones de entrenamiento prolongado en condiciones climatológicas similares al día de la carrera:

  • El deportista puede aprender a personalizar su consumo de líquidos calculando su tasa de sudoración mediante la medición de su peso corporal antes y después, y su consumo de líquidos durante el ejercicio de resistencia.
  • También puede hallar su consumo óptimo de hidratos de carbono mediante la práctica de sesiones de entrenamiento. Según los últimos estudios, el consumo de hidratos de carbono en deportes de resistencia varia entre 30 y 60 gramos a la hora en función de la intensidad, llegando hasta 90 gramos a la hora en deportes de más de 3 horas de duración.