La atleta femenina tiene particularidades que hace que sus estrategias nutricionales se diferencian claramente de las de los atletas masculinos, además de ciertos factores psicosociales que le afectan a niveles que sobrepasan lo estrictamente deportivo. Las mujeres tienen mucha presión por parte de la sociedad para conseguir un peso corporal y unos parámetros de grasa corporal que no se corresponden con la realidad.

Estos factores descritos pueden afectar al rendimiento deportivo y a la salud de la deportista, existiendo riesgo real de perjudicar la función reproductora y los huesos de la mujer. Las alteraciones de la menstruación son una advertencia y la atleta debería en este caso buscar ayuda profesional.

Pérdida responsable de peso y asesoramiento profesional

Cuando sea necesario reducir la grasa corporal, debería hacerse de forma sensata, contando si fuera necesario con la ayuda de un dietista-nutricionista titulado para el asesoramiento nutricional. Para conseguir la pérdida de grasa corporal es necesario que se den estas dos condiciones:

  • Balance negativo de energía: gasto de energía superior a la ingesta.
  • Equilibrio negativo de la grasa corporal.

Uno de los errores más comunes es disminuir la ingesta de alimentos, especialmente de proteínas e hidratos de carbono. Esto aumenta el cansancio diario y a la hora de entrenar, disminuyendo los niveles de energía y de esta manera limitando la pérdida de peso.

Consejos para perder peso en la atleta femenina

Como ya hemos comentado anteriormente no se deben tomar a la ligera los riesgos para la salud de la mujer que se derivan de la pérdida de peso. No obstante existen ciertas recomendaciones que pueden guiar a las atletas en su objetivo de perder peso:

  • Perder peso no es una carrera de velocidad, es una carrera de fondo. Hay que establecer objetivos alcanzables.
  • No saltarse comidas, sino disminuir el tamaño de las raciones si fuera necesario.
  • Mantener la energía necesaria para realizar el ejercicio mediante el consumo de hidratos de carbono.
  • Seleccionar bien los tentempiés entre comidas para mantener los niveles de energía de cara a las sesiones de entrenamiento. Mejor que tomar una cantidad extra de comida, guardar parte de la comida para tomarla después como tentempié.
  • Elegir alimentos bajos en calorías y elegir técnicas de cocina adecuadas para prepararlos.
  • Favorecer en la dieta el consumo de ensaladas y verduras ,eligiendo la opción más rica en fibra y de bajo índice glucémico (legumbres, avena, pan con cereales, etc.).
  • Limitar o restringir el alcohol.

Fuente | IAAF