Las hormonas son mensajeros químicos que controlan y coordinan las funciones de todos los tejidos y órganos. Cada hormona se secreta a partir de una glándula y se distribuye por todo el cuerpo para actuar sobre los tejidos. Las hormonas controlan cuatro áreas principales de la función del cuerpo: la producción, uso y almacenamiento de energía; reproducción; mantenimiento del ambiente interno; y el crecimiento y desarrollo. Para que las hormonas funcionen correctamente, su cantidad y tiempo de liberación deben ser coordinados. El etanol puede poner en peligro las funciones de las glándulas de la hormona liberadora y de los tejidos objetivos.

consumo de alcohol

¿Qué sabemos sobre el consumo de alcohol?

Actualmente el consumo de alcohol está aumentando considerablemente y es de sentido común, que el consumo agudo, normal o excesivo de etanol tiene efectos perjudiciales sobre la fisiología humana.

  • La ingestión de etanol afecta a muchos aspectos del metabolismo, ya que deteriora la gluconeogénesis hepática, la producción de glucosa y su posterior almacenamiento.
  • La disponibilidad de glucosa se utiliza para alimentar la síntesis de proteína muscular durante la recuperación del ejercicio, por lo que la ingestión de etanol podría tener consecuencias negativas para el metabolismo muscular.

La comprensión de las variaciones hormonales que se producen como consecuencia del consumo de alcohol es fundamental para entender cómo la síntesis muscular puede ser deteriorada.

¿Qué dicen las investigaciones sobre su afección sobre la síntesis de proteínas?

Los resultados de las investigaciones confirman los efectos perjudiciales del consumo de etanol en una multitud de niveles fisiológicos. La síntesis de proteínas y la consiguiente hipertrofia muscular parece estar directamente afectada por el etanol. El etanol y sus sub-productos metabólicos afectan directamente la transcripción de genes implicados en la hipertrofia muscular especialmente en las fibras más sensibles a hipertrofia.

La relación directa entre el consumo de etanol y los perfiles hormonales es evidente. Dependiendo de la dosis consumida podría inducir una disminución en el nivel de testosterona. Además etanol y sus subproductos metabólicos, inhiben la testosterona, pero también aumentan los niveles de cortisol, una tendencia que va en contra de lograr la hipertrofia muscular.

Por otra parte, las alteraciones en los niveles de testosterona parecen ser específicos de género. Se ha demostrado en los hombres una disminución en la testosterona secretada, mientras que en las mujeres se produce un aumento debido a la activación de los ejes suprarrenales. Si existe un menor nivel de testosterona en la sangre, se reduce la síntesis de las proteínas en los hombres, lo que llevaría a la atrofia muscular.

Fuente Nutrition&Metabolism