La tensión mecánica ejercida en el esqueleto humano como resultado del ejercicio puede incrementar la densidad mineral de los huesos y mejorar la salud ósea, especialmente en los más jóvenes. Se han encontrado muchos efectos positivos sobre la salud de los huesos del entrenamiento específico de un deporte. Deportes con mucha carga de impacto como la gimnasia, rugby o voleibol, tienden a generar una mejor respuesta osteogénica en general, en comparación con otros deportes sin carga de impacto como el ciclismo, remo o la natación.

El ejercicio puede incrementar la densidad ósea, especialmente en los más jóvenes. Click Para Twittear

La intensidad del entrenamiento también juega un papel en la salud ósea. Desgraciadamente, la intensidad óptima no se ha definido y no se tienen suficientes datos para comprender las respuestas específicas del hueso al entrenamiento deportivo.

ejercicio fisico y salud ósea

En algún momento de su vida, un atleta puede alcanzar su máxima masa ósea genéticamente definida, y a partir de ese momento no se observará ningún incremento, independientemente del tipo de entrenamiento o intensidad. También es posible que el sobre-entrenamiento provoque una disminución en la densidad ósea, especialmente si se produce déficit de energía o alteraciones en las secreciones hormonales. Un punto muy importante para la atleta femenina es que independientemente del tipo o intensidad del entrenamiento, la tensión mecánica del ejercicio no será suficiente para superar la pérdida ósea que se produce en la menopausia.

El sobre-entrenamiento y déficit de energía pueden disminuir la densidad ósea. Click Para Twittear

Densidad ósea en atletas y en personas físicamente activas

Los incrementos de la densidad mineral ósea asociados a ejercicios típicos de entrenamiento son generalmente entre el 2 y el 6%. Hombres y mujeres físicamente activos no suelen alcanzar los beneficios del ejercicio sobre la salud de los huesos que consiguen los atletas. La razón es por las diferencias en la cantidad e intensidad del entrenamiento, además de que muchos atletas empiezan a entrenar antes de la pubertad, periodo en el que el impacto del ejercicio sobre la densidad mineral ósea puede ser mayor.