El tracto gastrointestinal es el conjunto de órganos que sirven para consumir alimentos, digerirlos para extraer energía y nutrientes y expulsar los residuos que se produzcan. El impacto del ejercicio físico sobre el tracto gastrointestinal puede ser negativo en el caso del ejercicio de alta intensidad, llegando a provocar problemas gastrointestinales, o beneficioso, cuando el ejercicio es moderado.

Efectos del ejercicio sobre el tracto gastrointestinal

Efectos de la actividad física moderada

Varios estudios han mostrado que la actividad física regular moderada puede acelerar el paso de alimentos, gases y residuos fecales a través del tracto gastrointestinal. Además de los efectos beneficiosos del ejercicio moderado sobre el corazón, tensión sanguínea, obesidad y diabetes, también puede reducir el riesgo de enfermedades gastrointestinales como los cálculos biliares o diverticulosis.

Algunos estudios sugieren que puede ayudar al estreñimiento y existen evidencias que muestran su potencial para reducir el riesgo de cáncer intestinal. El ejercicio moderado puede beneficiar también a pacientes que sufren de enfermedad inflamatoria intestinal (EII).

Efectos del ejercicio de alta intensidad

Por otro lado, el ejercicio intenso puede conducir a problemas gastrointestinales, en particular cuando se realiza en climas calurosos sin la atención apropiada a la hidratación ni un entrenamiento adecuado.

Los riesgos de la salud y el daño al tracto gastrointestinal se pueden relacionar con la deshidratación cuando el ejercicio intenso de larga duración se realiza con temperaturas elevadas. Durante ejercicio a alta intensidad, el flujo sanguíneo se reduce en los órganos y tejidos menos activos, dejando el tracto gastrointestinal en riesgo y pudiendo conducir a diarrea, calambres, vómitos, dolor abdominal y otros problemas gastrointestinales pasajeros.

Problemas gastrointestinales se relacionan con la deshidratación y el ejercicio de fondo y calor. Click Para Twittear

1. Apetito y hambre

Antes del ejercicio, sobretodo en las competiciones, el cerebro envía impulsos para estimular el sistema nervioso simpático y libera una serie de hormonas. Algunas de ellas, ralentizan el tránsito a lo largo del intestino y reducen el apetito. La estimulación del sistema simpático puede producir sequedad en la boca y reducir la sensación de hambre, especialmente después de ejercicio intenso a moderado. Estas sensaciones disminuyen 1 hora después del ejercicio.

2. Flujo sanguíneo reducido

Durante el ejercicio el corazón aumenta la cantidad de sangre que bombea al cuerpo. La mayor parte de este incremento fluye a los músculos y la piel para proveer de nutrientes, mantener el trabajo muscular y evitar un aumento excesivo en la temperatura corporal. Puesto que el cerebro y los riñones necesitan tener un suministro constante para prevenir cualquier daño a estos órganos vitales, la cantidad de flujo sanguíneo que recibe el tracto gastrointestinal puede verse reducida de forma significativa.

Se ha visto que el suministro de sangre al estómago e intestino durante el ejercicio puede caer hasta el 80%. Esta reducción hace que el tracto gastrointestinal pierda poder protector y que sustancias que normalmente no pasarían sean capaces de entrar en el cuerpo. El paso de bacterias por la barrera del tracto gastrointestinal se incrementa y puede producir endotoxinas peligrosas, llevando a la inflamación de la mucosa intestinal.

Durante el ejercicio el flujo sanguíneo en el tracto intestinal se reduce hasta un 80% Click Para Twittear

3. Vaciado gástrico

Atletas susceptibles a dolor abdominal sufren malestar gastrointestinal cuando consumen bebidas deportivas antes o durante el ejercicio con más de un 10% de concentración de carbohidratos. Algunos estudios muestran que correr retrasa el tránsito a través del intestino delgado, pero lo acelera a través del intestino grueso.

4. Factores mecánicos

Los corredores o runners son más susceptibles a padecer molestias gastrointestinales que los ciclistas o nadadores. Esto se debe a que correr produce una mayor vibración del la pared abdominal y el traqueteo de los órganos del tracto gastrointestinal. La compresión mecánica del colon y cuando el abdomen se encuentra flexionado también puede retrasar el vaciado gástrico y crear molestias para algunos atletas como los ciclistas o remeros.

Los atletas de resistencia son más propensos a padecer problemas relacionados con el intestino grueso como diarrea o dolor. Parece que se debe a la combinación de todos los factores mencionados en este artículo.

Los runners son más susceptibles a padecer molestias gastrointestinales que ciclistas o nadadores Click Para Twittear

Si tienes alguna consulta sobre el efecto del ejercicio sobre la salud gastrointestinal, escribe a través de los comentarios 🙂