Existen evidencias de que la cafeína puede incrementar la absorción de glucosa en el intestino. Esto significaría que cuando los hidratos de carbono se consumen durante el ejercicio, se suministra una mayor cantidad al músculo para proporcionar una fuente de energía adicional.

Existen varios estudios que han investigado los aspectos prácticos del efecto de la cafeína en la absorción de glucosa.

  • Un estudio tuvo a sujetos bien entrenados pedaleando durante 90 minutos a aproximadamente 70% VO2 max después de un ayuno nocturno, dividiéndolos en tres grupos de ensayo. Justo antes del ejercicio y a los 20 y 40 minutos de haber empezado los sujetos consumieron agua, una bebida deportiva, o una bebida deportiva con aproximadamente 100 mg de cafeína. Los que consumieron bebidas con cafeína aumentaron su absorción de glucosa un 23% respecto al resto de sujetos.
  • Un estudio tuvo a sujetos bien entrenados ejercitándose durante 2 horas al 55% VO2 max después de un ayuno nocturno dividiéndolos en tres grupos de ensayo. Los sujetos consumieron agua, una solución de carbohidratos o la solución de carbohidratos con 10 mg por kg de peso corporal de cafeína. La oxidación de carbohidratos que se consumieron durante los últimos 30 minutos de ejercicio fue un 26% mayor en el grupo de los que consumieron cafeína.
  • En un estudio un grupo de ciclistas bien entrenados consumió un placebo, 1.5 mg por kg de cafeína o 3 mg por kilo de cafeína una hora antes de iniciar el ejercicio. Pedalearon durante 120 minutos a 70% VO2 max seguido por una contrreloj. No hubo diferencias en el aporte carbohidratos como fuente de combustible para los musculos entre los participantes.

Los resultados muestran que se necesita una dosis alta de cafeína para aumentar la absorción de carbohidratos y su oxidación durante ejercicio de resistencia. Los efectos ergogénicos de la cafeína en dosis bajas se deben por tanto menos a efectos metabólicos y más a efectos directos sobre el cerebro.

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