La capacidad para hacer ejercicio durante períodos prolongados requiere no sólo la maquinaria metabólica adecuada, sino también de combustible. El cuerpo humano es dependiente de grasas (lípidos) y carbohidratos (glucosa en sangre y el glucógeno muscular) para mantener la regeneración de ATP y para la contracción muscular sostenida. La disponibilidad y utilización de estos sustratos afectan de manera significativa la capacidad para el ejercicio de resistencia.

dependencia de hidratos de carbono y grasas en deportes de resistencia

Intensidad del ejercicio y metabolismo energético

La intensidad del ejercicio de resistencia regula el sustrato utilizado para proporcionar energía y la dependencia de carbohidratos y grasas. Durante el ejercicio de resistencia de baja intensidad (<60% del VO2 máx), las grasas y los hidratos de carbono se utilizan para sustentar el metabolismo. Con el aumento de la intensidad del ejercicio, se produce un cambio hacia un mayor metabolismo de los carbohidratos para mantener el ejercicio continuo. Después de aproximadamente dos horas de ejercicio intenso, las reservas de glucógeno muscular se agotan significativamente, dando como resultando fatiga, independientemente de la presencia de un suministro adecuado de oxígeno. Cuando se agotan las reservas de glucógeno muscular, los deportistas experimentan fatiga y el dolor muscular. En maratón, este evento fisiológico se conoce comúnmente como “el muro”. Las investigaciones han demostrado que el consumo de carbohidratos durante el ejercicio puede prolongar la duración de ejercicio más allá del tiempo suministrado por reservas de glucógeno muscular.

Te puede interesar: ¿Qué es la fatiga central?

Suministro de grasas

Mientras que el suministro de sustrato de hidratos de carbono es limitado, el suministro de grasa en la mayoría de las personas es prácticamente ilimitado. Una de las adaptaciones fisiológicas más destacable en el  entrenamiento de resistencia es el aumento de la dependencia de las grasas o lípidos, a una carga de trabajo de la misma intensidad relativa. Esta modificación para el ahorro de hidratos de carbono aumenta el potencial de un deportista para ejercicios de resistencia y su rendimiento a intensidades de ejercicio de menos de 60% de VO2max. Sin embargo, independientemente de la condición del entrenamiento, cuando las intensidades de ejercicio se acercan al umbral de lactato, hay un mayor predominio de uso de hidratos de carbono como suministro de sustrato energético porque el metabolismo de hidratos de carbono es más eficiente con respecto al consumo de oxígeno.

Intensidad del ejercicio

La mayoría de las competiciones de resistencia se realizan a intensidades cercanas al umbral de lactato. A estas intensidades, la utilización de sustratos depende casi enteramente de la glucosa en sangre y el glucógeno muscular. El entrenamiento a largo plazo en muchos deportes, se ha demostrado que aumenta los niveles de glucógeno muscular. Esta adaptación del entrenamiento extiende la duración y la intensidad de ejercicio de resistencia antes del agotamiento de glucógeno muscular y, como resultado, prolonga el tiempo hasta la fatiga.

Competiciones de ultra fondo

Por otro lado, en eventos de ultra-resistencia como carreras de ultra trail, la intensidad del ejercicio está muy por debajo del umbral de lactato, por lo que el metabolismo de las grasas aumenta como sustrato energético. Durante estos eventos, el suministro de energía proporcionada por los lípidos en la mayoría de los individuos es enorme.