La vitamina D ayuda fundamentalmente a la absorción del calcio. El organismo produce vitamina D cuando la piel de la persona se expone directamente al sol, por lo que frecuentemente se la denomina como la vitamina de la “luz del sol”. La mayor parte de las necesidades de vitamina D son cubiertas mediante esta exposición al sol, ya que se encuentra presente en muy pocos alimentos de nuestra dieta, como los pescados grasos o el hígado de las reses. Su deficiencia en adultos se asocia a la osteoporosis y en los niños puede producir raquitismo.

El rendimiento deportivo está determinado por múltiples factores, entre ellos destacan las influencias genéticas y ambientales. Aunque los factores genéticos están siendo investigados a fondo, todavía quedan muchas preguntas sin respuesta. Del mismo modo, los factores ambientales tienen un potencial de impacto en la capacidad atlética enorme, pero tienen una base científica limitada.

En los últimos años, la deficiencia de la vitamina D ha sido propuesta como un factor potencialmente limitante para el rendimiento deportivo, y su abundancia como un aumento del rendimiento. La deficiencia de vitamina D es cada vez más reconocida como una epidemia global. En general se acepta que los niveles de vitamina D entorno a 20-30 ng/ml representan una insuficiencia, mientras que los niveles por debajo de 20 y 10 ng/ml representan la deficiencia y la deficiencia severa, respectivamente.

vitamina D rendimiento deportivo

¿Que efectos puede tener la deficiencia de vitamina D en deportistas?

La deficiencia de vitamina D puede tener importantes repercusiones en la salud a largo plazo, como cáncer de colon, artritis, diabetes y enfermedades cardiovasculares. También es posible que una deficiencia de vitamina D se traduzca en efectos más inmediatos en la salud del músculo esquelético, con un mayor riesgo de lesiones, como fracturas por estrés.

Si la deficiencia de vitamina D afecta el riesgo de lesión y su afección a la función de otros tejidos como los músculos, ligamentos y tendones es desconocida. La deficiencia de vitamina D puede tener un impacto en la calidad de entrenamientos, y la frecuencia y duración de lesiones y enfermedades.

Existen tres líneas de evidencia independientes que apoyan la proposición de que la vitamina D podría desempeñar un papel importante en la estructura y la función muscular:

  • La vitamina D y la morfología muscular.
  • Los cambios relacionados con la edad en la función muscular.
  • La presencia del receptor de vitamina D en las células musculares.

No obstante, el rendimiento deportivo en todos los niveles es multifactorial, y actualmente existen pruebas limitadas para apoyar la tesis de que la deficiencia de vitamina D está limitando el rendimiento, o que el mantenimiento de la vitamina D en los niveles supra-fisiológicos se traducen en un mejor desarrollo muscular y rendimiento deportivo.

Recomendaciones para deportistas

Algunas recomendaciones para los atletas:

  • Los atletas deben tener sus niveles de vitamina D medidos regularmente durante el año.
  • Los atletas deberían ser advertidos sobre la deficiencia de vitamina D y su exposición adecuada a los rayos ultra-violeta.
  • Los niveles óptimos de vitamina D siguen sin ser consensuados, pero los niveles de 25-hidroxi vitamina D de 30 ng/ml pueden ser considerados seguros.